Primero, tu nueva casa, que tratas de ponerla lo mas acogedora posible para sentirte cuanto antes en tu "nuevo hogar".
Después, tu nuevo entorno laboral, en el que ahora parece que pasas a sentirte una minoría.. raro, no?? una sensación extraña, en un entorno multicultural y diverso, que confieso que al principio cuesta un poco entender (siempre tendemos a pensar que lo normal es lo que uno ha conocido y vivido anteriormente) e incluso asumir, que ese estilo que uno tiene, puede resultar para otros obsoleto o incluso inapropiado...
Nuevas amistades; eres la novedad y lo sabes, por ello puede ser relativamente fácil tener planes, eventos y actos sociales interesantes y mas en una ciudad como Washington... sin embargo, prefieres ahorrar energia para poner el foco en lo que te parece importante..
Y en ese preciso momento, en el que estas tratando de absorber todo lo nuevo que tienes a tu alrededor, que te tiene fascinada a la vez que exhausta... llega una visita inesperada y por supuesto deseada, de alguien que te conoce bien y que forma parte de tu entorno, de tu vida, de lo que tu eres. Llega una verdadera recarga de energía, que te hace ver y valorar lo que tienes, que te hace sentirte afortunada y disfrutar de todo aquello que estas construyendo, que estas creando...y parece que todo empieza a tener sentido de nuevo...